Principio, amor y bucle.

 Principio, amor y bucle.


¿Creen que sea verdad que cuando encuentras a tu alma gemela u amor de vidas pasadas/ otras vidas, lo reconoces desde el primer momento? 

Los judíos dicen que solo existe un amor real, el amor que viene contigo desde vidas pasadas y están destinados a estar juntos, pero tienes que estar preparado para él, ellos mencionan dos palabras que vienen en la Torá " “ajavá” y “yijud" uno habla sobre el amor infinito, y real.

“No debe confundirse el amor con el deseo. Mientras el amor desea dar, el deseo sólo quiere tomar para sí mismo. El amor es un sentimiento recíproco, en el cual uno se identifica con los deseos y las necesidades del ser amado.”

Quiero decir que cuando conocí a.... vamos a llamarlo por la primera letra de su nombre "M" 
Cuando lo conocí, yo estaba en mi mejor momento, me sentía hermosa, inteligente, con suerte, la felicidad se me podía ver a kilómetros, tenía buenos amigos, había salido con un par de chicos sumamente divertidos, me enamoré fugazmente de Benny y conocí a José, amigo de "M" 

José estaba realmente loco, era esa clase de chicos que solo te causan incomodidad y conflicto mental, lo acompañé a la casa de un amigo suyo, tengo que recalcar que tanto José como "M" son músicos, y bueno, los músicos nunca han sido mi tipo de hombres favoritos, la mayoría tienen problemas intensos y enormes con el ego, y al mismo tiempo suelen tener una autoestima totalmente pobre, buscan desesperadamente la aprobación y que el publico les recalque cuan maravillosos son... ¡Bhe!

Yo sabía que con un músico, ¡jamás! y menos con un José... pero llegó la excepción.

Al fondo de la casa había una persona de apenas 23 años, no era para nada mi tipo, el era muy delgado, no muy alto, una cabeza grande y sonrisa prominente, pero algo me llamó la atención de él.
Caminamos juntos José, "M" y yo hacía un bar, yo iba caminando junto a "M" caminamos un par de pasos juntos, lo voltee a ver y en ese momento, lo sentí. 

Tenía una mirada que definitivamente había visto antes, inocente, profunda a tal punto que parecía triste, y una sonrisa que inmediatamente me hizo agachar la cabeza con una sonrisa apenada.
No me parecía guapo realmente, pero me apenaba de una manera que nunca antes.

Ese primer día, yo sentí que era él, ¿quién?, ¡no lo sé!, pero era él.

Al principio todo era sencillo con él, el hablar, el ser realmente yo, el mostrarme enamorada no me daba vergüenza, no tenía que demostrar ser quien no era, simplemente no era necesario fingir, era divertido, tierno, era como tener a un niño en mis brazos, pero con la seguridad que te da una persona adulta.

Siempre me cuesta trabajo describir como era todo al principio, porque siento que cualquier palabra que diga se queda corta, no había manera de descifrar como es que se explica ese sentimiento.

Eso me mantuvo, eso me hizo no querer ver a ningún otro lado, eso me hizo.

Cuando se acercaban a mi, hombres físicamente atractivos, inteligentes y divertidos, -hombres con los que definitivamente hubiera salido- a querer convencerme con sus hermosas palabras y regalos de más... Yo sabía que no necesitaba nada más, porque yo estaba con "M" ¿qué más se puede pedir en la vida que sentir que tu corazón, alma, mente y cuerpo están llenos hasta el tope?

Me hubiera gustado que el se sintiera así. No pasaron más de 6 meses cuando el ya había pensado en estar con alguien más, después de eso, después de ese "te perdono" el buscar a alguien diferente a mi, se volvió un juego para él, siempre había alguien más.

Y yo con todo el dolor de mi corazón, y con un enojo que podría derretir los polos, recordaba... y yo misma me decía "él no es así en verdad, yo veo como es, su inocencia, su temor, su inseguridad" y me resignaba a vivir a medias, bajo la sombra de una, una y otra, y hasta el final, una más.

Actualmente acepto mi culpa, acepto que dejé que el enojo carcomiera mi ser, antes de poder decir "ya no más", me volví una persona que mis amigos, mi familia y yo, no reconocía.
Aún así, él hizo cosas que nunca debieron pasar, y yo aguanté cosas que nunca debí aguantar.

Mi personalidad de volvió más agresiva, mi inseguridad había consumido todo gramos de coherencia en mi mente, mi miedo absorbió toda mi vida y el amor... ahí seguía, luchando todos los días por no desvanecerse por completo, y la verdad, es que en mí, ese amor no desvaneció. 

Ahora que él está con otra persona, y que yo me encuentro sola en mi habitación, es cuando entiendo que el amor solo es, existe y está, no importa si la persona amada está contigo o no, el amor sigue siendo amor.
Y yo, lo amo.


 

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